CIO

El empleo temporal del CDO (Chief Digital Officer)

La semana pasada me invitaron a participar en el DES (Digital Enterprise Show), en una mesa redonda con el sugerente título de: “The transformation journey from CIO to CXO”. No vamos a negar que la palabra CIO no es muy glamurosa, ni es muy aspiracional, incluso para las personas que han desarrollado su carrera en el mundo de la tecnología.

Imagen para Confesiones CIO

Parece que el objetivo del CIO es dejar de ser CIO para ser otro CXO, y pocos CXO quieren llegar a ser CIOs, cuando en la actualidad es una posición muy relevante y transformadora para las compañías y los CIOs que se lo crean.

Se ha comentado mucho en los últimos tiempos que el CDO va a dejar sin trabajo al CIO, y que le va a relegar a un trabajo sólo de gestión tecnológica. A lo mejor, hay CIOs que lo comparten y que estarán encantados, pero apuesto que la mayoría no.

Con la llegada de la digitalización, se empieza a hablar de un nuevo puesto: CDO (Chief Digital Officer) que, desde mi punto de vista, nace para cubrir carencias que áreas tradicionales como Marketing o Tecnología no están siendo capaces de cubrir. Además, el nombre mola y en la mayoría de los casos que conozco, es un puesto de “influencer” o “pepito grillo” porque los ingresos y los costes suelen seguir en las áreas funcionales de las compañías.

No discuto su utilidad si la compañía no se atreve a hacer cambios mayores, o no tiene una estrategia digital clara, porque nombrar un CDO le permite ganar tiempo, y tener un culpable cuando pasados dos o tres años sólo se hayan conseguido hacer monadas, pero no se haya cambiado nada del core del negocio.

Yo he conocido a verdaderos héroes ejerciendo de CDOs, que los contratan con la misión de “define y ejecuta eso que llaman digital, y ya nos vas contando”, pero por supuesto, sin una posición en el Comité de Dirección, ni responsabilidad de ingresos, ni de costes. Cuando pregunta a sus mayores qué es para su compañía la digitalización, la respuesta habitual es “Tú sabrás”.

Si es una persona prudente, tratará de hablar con las diferentes áreas, dando ideas y proponiendo proyectos, para los que probablemente no habrá ni presupuesto, ni recursos. En los casos que yo conozco, cómo el que mejor le entiende es el de tecnología, se acaba haciendo colega del CIO para hacer algunos desarrollos y cubrir el expediente. Del de negocio piensa que “está siempre muy ocupado con el corto plazo, y además no me entiende, cuando le hablo de cómo está cambiando la forma de interactuar con clientes y hacer productos basados en las nuevas tecnologías”.

Por eso, siempre he creído, que el CDO es un puesto temporal, porque para ser un líder de la transformación digital de una compañía necesitas tener palancas de gestión y ejecución, y lo que para mí es más importante, se necesitan líderes digitales en todas las áreas de la compañía para que la transformación suceda.

Ya os he comentado en anteriores posts, que, para mí en la transformación digital, la palabra clave es la “transformación” del modelo de negocio de una compañía, con la tecnología como habilitador.

Por eso, estoy convencida que el CIO está en el mejor momento profesional que yo he vivido en los últimos 25 años, para el que quiera, se convierta en uno de esos líderes que necesitan las compañías para definir y ejecutar el cambio. Pero no lo puede hacer sólo, porque esta transformación as absolutamente transversal a las organizaciones.

El nombre de CIO podrá cambiar, y podemos usar uno que mole más, pero por mucho cloud, big data, dev-ops, etc... que se introduzcan en las compañías,  se va a seguir necesitando un equipo que garantice que las piezas tecnológicas en las que se basan sus procesos de negocio encajan en una arquitectura empresarial, con un modelo de datos de cliente coherente y único, junto con los parámetros operativos de agilidad, eficiencia, calidad y seguridad que necesita ese negocio. Y todo lo anterior aplicado a la tecnología existente y a la nueva, porque el 99,9% de las compañías no han nacido digitales, se tienen que transformar y no se pueden permitir el lujo de tirar lo que tienen y empezar de cero, sobre todo, porque la mayoría de sus ingresos actuales todavía se sostienen en esas piezas.

Por eso, si yo fuera el responsable de una compañía o de sus RRHH, antes de lanzarme a contratar un CDO, me haría la reflexión en el comité de dirección, de cuál es nuestra estrategia de transformación, nuestros objetivos, y qué perfiles, organización y procesos necesitamos para empezar el viaje. Y me aseguraría que voy a tener líderes digitales en todas las áreas de la organización para que el cambio del negocio core suceda.

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