Sin personas no hay transformación digital

Ahora que está de moda hablar de los robots en todas sus formas, como sustitutos al trabajo humano y, mucho se escribe de la destrucción de empleos, no sólo de bajo valor, voy a daros mi visión del convencimiento de que las personas son un elemento diferencial en la transformación digital.

Transformación Digital Persona

La semana pasada compartía estos pensamientos con un grupo de personas en el IE, y me llamaba la atención el feedback final de los asistentes, sobre cómo siendo ingeniera y habiendo trabajado tantos años en tecnología, le daba tanta importancia a las personas.

La respuesta para mí es fácil: según cómo haya gestionado a las personas que han participado en un proyecto, así ha sido el resultado. Yo le demuestro a quién le apetezca escucharlo: la misma tecnología es un éxito rotundo o un fracaso estrepitoso, o una estrategia de transformación funciona en un equipo y en otro es un desastre.

Y dando por supuesto que en tu proyecto de transformación digital tienes una estrategia sólida, como hablamos en otros posts, como no seas capaz de responder a la pregunta de los implicados ¿Y yo que gano?, ten por seguro que el proyecto fracasará más pronto o más tarde, según tu persistencia y tenacidad.

En algunos proyectos que yo he liderado, he menospreciado a las personas que tenían que adaptarse al cambio de tecnología, proceso, actividad, etc… pensando que ya se adaptarán solas, y eso no sucede nunca. Los cambios se aceptan, como bien ha demostrado esta nueva era digital, cuando es convenience” para mí, y gano algo cómo usuario final o como empleado.

¡Cuántos proyectos de transformación han fracasado con el objetivo de “pon la herramienta o el sistema, que ya se adaptarán”!

Y en mi opinión, en esto de la transformación digital, donde la agilidad que consigan las compañías marcará su competitividad, tenemos que tomarnos muy en serio la involucración e implicación de las personas para conseguir avanzar en la dirección correcta.

Yo he gestionado en primera persona, proyectos de transformación con tecnologías que no eran diferenciales, y gracias a tener el objetivo de negocio muy claro, y el compromiso e involucración de los equipos, hemos conseguido resultados extraordinarios.

De la misma manera, teniendo todos los elementos para que un proyecto de transformación fuera un éxito, fracasé, porque no gestioné bien entender las implicaciones que tenía para el equipo, lo hice de forma aislada en una unidad, que trabajaba como un eslabón de un proceso más amplio, por lo que no se entendía, y con razón, como mejorando sólo un trozo el resultado final iba a ser mejor.

Si algo tiene la transformación digital es la transversalidad y la gestión de objetivos de negocio en visión compañía, sin importar trozos aislados, que por muy bien qué funcionen, el cliente percibirá el resultado final, que siempre estará condicionado por el eslabón más débil.

En mi experiencia profesional lo que marca la diferencia de los proyectos de transformación, asumiendo que tienes los básicos de un objetivo de negocio y las prioridades claras es:

  1. La actitud y el compromiso de las personas. Hay estudios de empresas como Gartner que relacionan estos conceptos con el éxito de las compañías en la transformación digital.
  2. Las competencias adecuadas, y no estoy hablando de las técnicas, sino de la autonomía, el aprendizaje continuo, la innovación, la orientación a resultados de negocio y la asunción de riesgos.
  3. La diversidad en todas sus formas: estilos de gestión, diferentes perfiles, género, edad, crea equipos más competitivos.
  4. El modelo de retribución de las personas, alineado con los objetivos de transformación que quieres conseguir: no vale el modelo café con leche para todos porque lo único que crea es mediocridad.
  5. Estos elementos son los que configuran la cultura de una compañía, y sino los tienes es imposible cambiarla.

 

Todo lo anterior exige un liderazgo diferente al tradicional en muchas compañías, y no sólo porque yo lo piense en base a mis experiencias, sino porque está estudiado y contrastado por muchos expertos en estos temas.

Dejarme que os cite sólo uno de ellos a modo de ejemplo del tipo de liderazgo que deberían buscar las compañías que de verdad quieran transformarse digitalmente. Inspirar a las personas a trabajar con nuevas tecnologías en un contexto de incertidumbre es todo un reto.

Según explica Jane MacConnell in MIT Sloan en su artículo “The organization in Digital Age”, los comportamientos de los líderes digitales son:

 

  1. Explicar muy bien “el para qué” de la transformación digital en la visión estratégica de la compañía, haciéndolo relevante y retador, asegurando su prioridad, y “walk the talk”, es decir, en español diríamos “el movimiento se demuestra andando”, y sólo ejecutando podremos ir corrigiendo los temas que no habíamos previsto.
  2. Compartir las decisiones, en especial con personas de todos los niveles de la organización. Este punto es clave en organizaciones grandes y complejas.
  3. Trabajar en conseguir que la prueba y error sea algo asumible, y estar dispuestos a aprender y preguntar.

 

Al final, no olvidéis que las personas necesitamos responder a la pregunta: ¿Y yo qué gano?, y en la transformación digital, las compañías tenemos mucho que ganar, así que merece mucho la pena tener claro que sin personas no hay transformación.

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